sábado, 29 de diciembre de 2007

Nos ponemos a hablar todos a la vez del frío en estos días, sin darnos cuenta que no son los termómetros los que nos sacuden el alma.
Quedarnos en casa nos reúne con nosotros mismos y nos empuja a unos estupendos y helados balances globales (que, por otro lado, nadie nos pedía).
Sacarnos todas las capas de cebolla antes de meternos a la cama manda lo que se parecía a la excitación a tomar café.
Las pieles no invitan a nada.
Después, los daños colaterales: ante la escasez, el oportunismo. Toda hambruna tiene su mercado negro. Y el mercado negro del calor humano, en estos días helados, vulnerabiliza más de lo normal a los yonkis del amor que, en pleno monazo, bajan la guardia y el listón.
Cuidado.

Que me perdonen los románticos: a mi el frío no me parece poético.



11 comentarios:

Kika... dijo...

A mi, poético, me parece. Pero lo justo.

Y es verdad que los yonkis y los vampiros del amor andan entumecidos golpeándose la cabeza con su propio listón.

Besos,
K

síl dijo...

pues fíjate que a mí sí, un poco...
toda la razón con el mercado negro de la hambruna... y, en estos días, más que nunca hace el agosto con la escasez de amor, cariño y felicidad del resto del año.

petonets guapa

NáN dijo...

Pues a mí me da un tufillo a solo ¿y qué pasa, eh? que pone lo suyo.
¡Si hasta los edificios se ponen poético-nostálgicos y se les iluminan anuncios que dicen OCASO!

Los balances se los dejo al Gobierno y a la Opusización, que yo llevo toda la vida bien a disgusto conmigo mismo (aunque hay ratitos, ¿eh?, siempre hay ratitos).

VICTOR ALFARO dijo...

Pereza cantan en una de sus últimas canciones que "Con los pies fríos no se piensa bien" (en la canción "Estrella polar") y no les falta razón. En invierno, al menos a mi, los pies se me congelan muy a menudo,y eso tampoco me parece muy poético, la verdad.
Abrazos y poesía Mariona!

AROA dijo...

Pensé que era invernal, pero una vez me di cuenta de cuánto me gustaba el verano ... la calle, olvidar abrigos, gorros, bufandas, poder tirarme en el césped muchas horas, que no falte la luz.
El frío, un ratito y desde dentro de casa, con abrazo.
Un beso Mariona, hasta el año que vieneeee.

conde-duque dijo...

Feliz Año, Marioneta.

vega dijo...

a mi el frío como "conceto" tampoco me parece poético, peeero lo de quitarse la tiritona con estallidos y temblores me sigue pareciendo una buena idea, no sé si poética pero buena en cualquier caso...
Y tampoco está mal del todo bajar la guardia y el listón. Ya llegará el momento de no necesitar guardia y subir el listón al infinito...

Y como dice Conde-Duque: Feliz Año (me ha molado lo de Marioneta!)

Virginia Barbancho dijo...

Feliz año también, Mariona.

Yo, que vengo de saludar al 2008 a pie de océano en manga corta, tengo que volver a admitir que lo mío es el calor. Por un momento pensé que podía aclimatarme al invierno, sobre todo en Madrid. Pero luego he comprendido que el motivo para que exista el frío, es que luego estalle una espléndida primavera, el motivo para bajar el listón no es otro que convencerse de que hay que subirlo, y la hambruna habrá de existir para que aprendamos a encontrar comida. No es que no exista poesia en todo ello, pero no es el objetivo. El mío, digo.

Besos guapa!

Lara dijo...

Mariona, Mariona. Ni frío ni calor. Pero mejor frío, y luego calor, que un eterno templado.

Me encantan tus reflexiones de sofá y encierro, por otra parte.

Un besoooooooooooooooooooooooo

Y todo feliz!!!!!!!!!!!!!

Recaredo Veredas dijo...

Hola. Feliz año. A mí me encanta el frío. Incluso pasar frío, sin mantas ni estufas. Saludos.

Mario Fizzio dijo...

no es el frío lo poético, creo... son las hojas, que se dejan caer, buscando el calor de la tierra... por el frío.