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viernes, 22 de octubre de 2010

De Tailandia a Malasia: Koh Lipe e Islas Perhentians

Todo bien en Koh Lipe, Tailandia

No me hubiera imaginado que me iba a dar tanta pena dejar Tailandia. Hace doce días que ya no estoy allí y un montón de frames congelados me bombardean a menudo. La gente que he conocido, los sitios en los que he estado, las cosas que me han pasado.
Además, dejar la tierra thai desde Koh Lipe, la isla más blanca jamás dibujada, y estar en Malasia varios días después en las islas Perhentians, quizá no fue una idea brillante de cara a los agravios comparativos.
El cansancio no es un buen compañero, y a estas famosas islas malayas las pillé agotadas, de final de temporada, con ganas de encerrarse. Se leía en la mente de los lugareños la mentalización hacia la estación monzónica, y algo corría en el ambiente que me daba a pensar que ya habían hecho todo el dinero que podían hacer. Además, y ahora sí, agravio comparativo al canto, el carácter tailandés dejó un listón en cuanto a amabilidad se refiere difícil de superar.


Koh Lipe, Tailandia

Conclusión: sitios y personas nos parecemos bastante, de poco sirve encontrarnos si nuestros momentos no coinciden. Koh Lipe me recibió brillante, de pretemporada, postmonzónica, ilusionada. Esto, el turquesa de sus aguas, la arena BLANQUÍSIMA, su fondo marino, la frescura de sus gentes y el cómo se dieron las cosas allí me la sitúan para siempre en la lista de lugares a los que volver (asumiendo el riesgo de la decepción por aquello de las segundas partes).
De todos modos, las Perhentians merecieron la pena sólo por las sorpresas de su fondo marino: vi un TORTUGÓN y tres “bebés” (enormes) tiburón, que aunque se asegura que no hacen nada, uno ha visto demasiadas veces la película como para creerse este cuento. No me imagino tiburones vegetarianos, de momento.
Además, compartí estancia y casa con dos suizas lindísimas, Adelline y Gael, y allí nos juntamos todos los días con una pareja de italianos semicatalanes (viven en Barcelona y están muchísimo más enterados de la ciudad condal que yo), con los que hicimos una pandilla la mar de entretenida.



Islas Perhentians (Malasia)

Antes de las Perhentians había estado en Pulau Penang cuatro días, el sitio al que llegué tras tirarme todo el día en una minivan para salir de Tailandia. Fue mi primera parada en Malasia y es un lugar bastante particular que se merece, enterito, el próximo post.